Nombre Completo : Vivien Leigh
Edad : En apariencia parece que tenga unos veintipocos, pero en realidad tiene 126 años de edad.
Raza : Vampiro.
Clase Social : Clase Alta.
Inclinación Sexual : Heterosexual.
Lugar de Origen : Su padre es de Haití y su madre de Inglaterra, así que su sangre es una extraña mezcla. O lo era.
Habilidades :
Tiene reflejos y agilidad asombrosa, exacerbada por su naturaleza impura.
Sus sentidos son mucho más agudos : vista, olfato, gusto, tacto y oído son exccepcionales, muchísimo más desarrollados que el de un humano corriente.
Puede encandilar a cualquier mortal. Provoca que se sientan atraídos ya sea física o de cualquier otra forma hacia su persona.
Puede leer la mente de los demás y es capaz de comunicarse sin mover los labios, hablando desde sus pensamientos y a distancia.
La clarividencia, además, le es de gran ayuda, ya que puede encontrar a cualquier persona con la más pequeña referencia. Ya sea tocando algo que haya pertenecido a la otra persona o simplemente con una imagen suya.
Debilidades :
Sus debilidades son las más letales para un ser de su especie. Estaca en su corazón, la hiriente luz del sol, abrasarlo hasta que no sea más que cenizas y decapitar y enterrar, separando lo más lejos posible estas dos partes a poder ser.
No es mortal pero sí muy debilitante el que se exponga por un momento al sol, tras ello siempre tiene que tomar un tiempo para curarse por completo.
Mantenerse sin alimentarse por días le marchitará, y el mordisco de un licántropo es como un veneno, no le matará pero le debilitará durante un tiempo más largo de lo habitual, amén de que tendrá que tomar más tiempo para curar sus heridas.
Por lo demás, las armas comunes usadas contra ella no la dañaran, y si lo hicieran curaría enseguida la herida. Lo único irreemplazable sería alguna extremidad si llegara a ser arrancada totalmente, ya que no puede nacer de nuevo.
Descripción Física : Es bajita, pues mide unos 1,60, poco más. Delgada y de aspecto frágil y enfermizo, su piel es blanquecina, contrastando con su cabello, que es negro como el azabache. Largo y algo ondulado, casi siempre lleva complicados recogidos para que no estorbe, aunque cuando duerme siempre se lo deja suelto.
Suele dejarse una trencita muy fina de la que cuelga un pequeño cascabel. Es una manía que a muchos molestaba, pero, sea como fuere, siempre lo llevaba.
Sus ojos son marrones, y cuando una luz brillante inflige en ellos, se pueden apreciar pequeñas motas verdes, que hace que sean más fascinantes para quien la mira.
Su espalda tiene unas largas cicatrices, provocadas por látigos de castigos pasados. Ha aprendido a vivir con ellas, pero siempre que puede las esconde, porque evidencian su antigua fragilidad y cobardía.
En la nuca también lleva una cicatriz, ésta más fina, pero característica, pues sufrió un llamado "accidente" cuando era aún un infante. No es muy visible, sólo para quien tiene el placer de poder recoger su pelo entre sus dedos.
Descripción Psicológica, Personalidad : Es muy temperamental. Vengativa y caprichosa, es muy impaciente. No le gusta tener que esperar y le pone frenética la indecisión de cualquiera con quien esté teniendo tratos.
Además, no le gusta que le lleven la contraria, y muchas veces consigue su objeto de deseo cuando, cómo y donde quiere. Es obsesiva y en ocasiones esto acarrea algunos problemas.
Rehúye en muchas ocasiones hablar con gente, ya que le aburren literalmente, pero en ocasiones se topa con alguien que llama su atención, y entonces se deshace en halagos, cariños y regalos. Casi como si estuviera cuidando a una suerte de mascota, aunque hablemos de un mortal normal y corriente.
Es cariñosa a su modo, algo infantil y crédula en cierta medida. A pesar de haberse convertido en un ser de la oscuridad, sigue creyendo en cosas como ángeles, demonios, supercherías y demás.
Es ambiciosa, egoísta y superficial, pero no demasiado. A veces se comporta como alguien inocente y juguetón, amable e incluso servicial, pero en otras es irascible y muy cruel.
A veces le gustan las fiestas, y aprovecha para codearse con gente importante de la que siempre sacará algún provecho en algún momento. Pero asiste a dichas fiestas cuando le viene a gusto, si lo ve como una pérdida de tiempo no tendrá reparos en negarse a ir.
No tiene pelos en la lengua y a veces habla más de lo debido. Y cuando dice algo que no debiera decir.. se encargan de limpiar su estropicio. Eso, si no es ella la que se encarga directamente. Es una mezcla de inconsciencia y maldad.
Historia : Nació en el seno de una familia acomodada. Siempre le inculcaron los buenos modales, la obligación de ser una señorita, de tener que atender a invitados y jugar con los intereses propios y el de los demás. Como si fueran mercancía, nada más, con la que escalar posiciones en aquél mundo donde vivía.
Su infancia fué regalada, y a la vez muy opresiva. A una cierta edad la obligaban a tomar clases de canto, danza, piano, y a todo aquello con lo que se tenía que preparar si quería ser una buena esposa. Y mientras tanto, su hermano Jonathan, con un par de años menos que ella, era mucho más consentido y menos constreñido, hasta el fatídico día en el que se le fué la mano.
Obligada a aprender a montar a caballo como una dama, en algún momento su "querido hermanito" le gastó tal broma a su montura, que hizo que ella cayera desde demasiada altura, y a pesar de que no se abrió la cabeza ni le afectó las piernas, sí le provocó un agudo corte en la nuca, un "bonito" recuerdo de aquella "travesura". Cosa que ella saldó a su modo tiempo después, acentuando su vengatividad.
Poco a poco se fué agobiando de aquél panorama, y no eran pocos los berrinches que tomaba. Consentida, se salía muchas veces con la suya, hasta el día en que siendo ya adolescente la descubrieron en la cama de uno de sus lacayos.
A ella por supuesto la castigaron ejemplarmente, azotándola hasta dejarle la piel en carne viva, y al muchacho... bueno, no tuvo mejor fortuna que el ser azotado lentamente hasta morir.
A partir de ahí todo se volvió mucho más frío, extraño, y ella tonteó con el peligro, la ira y la muerte, hasta que la encontró de frente...
Datos Extras :
Profesión o a qué se dedica : Dama de alta cuna, simplemente deja la eternidad pasar...
Lo que le gusta : Los que la divierten con ingenio y risas.
Lo que no le gusta : Que le quieran tomar el pelo. Aburrirse.
Otros Rasgos :
Objetos de valor : Un pequeño tocado de plumas. Una cruz de plata del que fué su amante.
Imagen :
Mis fics, que surgen de mi corazón y alma. PROHIBIDA la subida de cualquiera de mis fics. NO doy permiso a NADIE. Por favor, sírvanse en avisarme si ven esto subido por alguien que no es el autor (yo) Grax.
miércoles, 2 de enero de 2013
martes, 1 de enero de 2013
Eldaya Môntresor Dupont
Raza : Fantasma
Edad : Aparenta unos 25 años, pero tiene unos pocos más. No recuerda muy bien en qué fecha exacta murió, pero sí a manos de quien.
Inclinación Sexual : Bisexual.
Profesión o a qué se dedica : Era bibliotecaria durante el día, y por la noche se acostaba por dinero. No por necesidad si no por placer.
Descripción Física : Menudita, rubia, de cabello largo y liso. Cuando era humana era muy pálida, tanto, que parecía ser una muerta en vida. Tenía ojos oscuros y grandes, muy expresivos. Dedos muy finos, que a los más pequeños asustaban, y es por ello que en voz baja la llamaban "bruja comeniños" (cosa que a ella le encantaba).
Descripción Psicológica, Personalidad : Era, y sigue siendo, muy discreta, o eso cree. Solía esconderse de todo el mundo durante el día y no abría la boca a no ser que le preguntasen, a lo que respondía con monosílabos. No por vergüenza, si no porque detestaba hablar ; simplemente la presencia de los demás la molestaba. Amaba rodearse de libros, leerlos, limpiarlos, ordenarlos.. y sentía la necesidad de tirar de los pelos al que la molestaba con sus necesidades. "Quiero este libro, busco éste otro..."
Pero se aguantaba las ganas hasta entrada la noche, en la cual hacía lo que le daba la gana con los que venían a buscarla. La conocían por ser salvaje a la par que cariñosa. Le gustaba morder, arañar, azotar, hasta que se cansaba, y entonces se dejaba hacer. En sus escarceos, conoció a algunos personajes poco o nada recomendables, y otros poderosos y adinerados. Uno de éstos últimos fué el causante de su muerte. Y es al que viene a buscar.
Tiene un extraño sentido de la justicia, cosa que la hace tomarse la justicia por su mano dentro de sus propios límites. Es muy vengativa y temperamental.
Lo que le gusta : Asustar a los que andan tocando las narices. Mirar la luna y disfrutar de la noche, pulular entre libros sin que la molesten por fín, poseer en ocasiones a gentuza para hacerles hacer cosas que los hagan dejar en ridículo. Investigar por su cuenta y hacer trastadas.
Lo que no le gusta : Recordar su muerte y el dolor que experimentó. Los ricachones que con esa excusa usan la crueldad física para sus placeres. Que bailen sobre su tumba. (Desgraciadamente para ella, en ocasiones algún o algunos curiosos y energúmenos se dedican a visitar su tumba, profanándola incluso.) Y de ésos siempre se ha vengado, pero no importa, siempre hay alguien que repite.
Habilidades :
Aparece donde y cuando quiere. A cualquier hora del día, cuando le conviene. Aunque le encanta ser teatral y fúnebre, así que casi siempre se aparece alrededor de medianoche o bien entrada la madrugada, en callejones solitarios, el cementerio, caserones... o en las propiedades de los que se la beneficiaban.
Puede aparecer ante quien quiera, y puede mostrarse invisible hacia quien quiera también. Así que es fácil para ella hacer que tomen a alguien por loco o poseído, ya que solo el foco de su atención la consigue ver.. nadie más. Esto es muy útil para ella, y tremendamente divertido.
Puede crear espejismos, y mostrar ensoñaciones, recuerdos.. a través de un leve tacto. A veces se aparece en sueños al durmiente, o por lo menos es lo que esa persona cree, que se levanta con sensación de pesadez y sueño, y con un fuerte recuerdo de algo que ella le haya mostrado. Es su forma de pedir ayuda o explicar algo, incluso advertir de un peligro inmediato a esa persona, si es que le ha caído en gracia por cualquier suceso....
Puede teletransportarse en el acto a cualquier lugar, al no ocupar sino que aire. Aunque a veces siente algo parecido como a un ligero mareo, y no sabe a qué se debe esto. Tal vez porque no está aún preparada para ser un ente incorpóreo, pues aún siente aferración a la vida.
Traspasa cualquier tipo de superficie sólida como tapas de ataúdes, paredes, cuadros, espejos... Suele usarlo para pegar sustos.
Posee telequinesis, lo que le es muy beneficioso. Puede mover con la mente objetos y llamar así la atención.
Además, si lo que desea y requiere, puede adquirir tacto físico. Puede tocar a seres humanos o animales, interactuar con ellos y demás, por un período de tiempo limitado.
Si necesita o desea algo más, puede hacer que su cuerpo sea corpóreo, así que será prácticamente como cualquier ser humano, sintiendo y sufriendo, pero con ciertas diferencias y limitaciones. Y por sobre todas las cosas, sabiendo que no es algo permanente, y que esa sensación de vida es insuflada por algo tenebroso. Además, necesita desear realmente tener cuerpo con todas las consecuencias, con lo que precisa mucho esfuerzo y control, y eso la suele dejar agotada. Necesita tomar un descanso en su limbo particular antes de volver a tomar ese esfuerzo.
Puede permanecer en el mundo de los vivos a cambio de ser un alma atormentada. De hecho es por su muerte y algo más, por lo que no es capaz de descansar. Antes que eso suceda, quiere romper los vínculos que la atan al mundo mortal, y eso sólo sucederá en el momento de su venganza.
Puede poseer el cuerpo de los demás, pero siempre con ayuda. Nunca por sí sola, aunque le encantaría. Así que a veces acude a quien está en contacto con el mundo de los espíritus para que le hagan el favor.. a cambio de lo que ella puede ofrecer, que no es poco. Le da igual que sea brujería blanca u oscura, siempre que pueda llevar a cabo su deseo. Las consecuencias no le importan demasiado, y no cree que pueda perder nada más de lo que ha perdido ya.
Lamentablemente la posesión es momentánea. Depende de la fuerza del médium o brujo y de su propia fuerza, pero como mucho puede usar ese cuerpo durante dos horas máximo, no más.
Debilidades : El llanto de un niño.
Historia : Nació en una familia de bien, aunque nunca estuvo de acuerdo con acatar las normas establecidas. No le iba el papel de mujercita preparándose para casarse sin amor con algún ricachón, y las constantes rebeldías, salidas de tono y discusiones acabaron por dejarla sin herencia y la desidia familiar.
Vivió la vida como quiso y aunque no era acaudalada, tenía sus ahorrillos. Y gracias a sus aventuras nocturnas podía permitirse algunos caprichos...
Nunca se sintió como una mujerzuela, así que le daba igual lo que pensaran los de su entorno, de todas formas sabía disimular y siempre tapaba su rostro con máscaras de lo más llamativas, que no dejaba que le quitaran, así que gracias a eso su identidad podía pasar mas o menos desapercibida.
Desgraciadamente para ella en algún momento tropezó con un sádico mucho más salvaje y cruel que ella misma, y acabó desangrada en una solitaria y mohosa habitación de un burdel de mala muerte...
Otros Rasgos : Tiene una cicatriz en el muslo y otra en la ingle, señales de cómo la mataron.
Objetos de valor : Un camafeo que lleva colgado de una bonita cadena de plata. El objeto en sí está enterrado con su cuerpo marchito pero en ocasiones lo recupera para llevarlo consigo. Cuando emerge como incorpórea, es un abalorio que muestra siempre con ella.
Imagen :
lunes, 17 de diciembre de 2012
Autopista

El sueño comienza siendo yo una chica, mirando por los escaparates y buscando un reloj para la muñeca. En una tienda que hacía esquina, pequeña, habían abalorios, y el dependiente me enseñó unos pendientes que no quise por no ser pequeños, no quería nada demasiado llamativo. Entonces, me enseñó unas pequeñas estrellitas que se pegaban en la sien, al lado del final de las cejas, como los puntitos de los indios. Me las probé, y me quedaban bien, estaba preocupada por cómo se iban a mantener, pero en realidad se aguantaban mucho, y si te las querías quitar, notabas cómo tiraba de la piel.
No sé porqué, en algún momento me sentí atraída por él. Era afromaericano, con espaldas anchas y bien formado, él me miró con picardía y me dijo que me metiera en la trastienda, una habitación que tenía justo detrás, y que era más parecido a un laboratorio de revelado fotográfico por la iluminación y distribución que otra cosa.
Me desnudé y ví cómo corría a bajar la persiana, dando la excusa de que había enfermado y tenía que cerrar a una señora que había llegado para comprar. Yo me escondí en las sombras y él se apoyó en la mesa, de espaldas a mí. Le abracé y le dije que no se diera de vuelta para mirarme, ya que me daba vergüenza, pero él hizo caso omiso, y se giró para abrazarme, aunque sí que lanzaba miradas furtivas, como si eso me diera más seguridad. Y ahí debió empezar todo, aunque me despertaron y no pude seguir.
Después, soñé que estaba viajando con mi familia, con un coche antiguo. Al principio, cuando ví a una pareja esperando en el borde de la carretera, pensé que los podía llevar tranquilamente, pero cuando me dí la vuelta para dar marcha atrás, ví a mi familia, 4 hijos y esposa. Por dios!! Donde voy con tanta cosa!!
No me dieron mala espina, pero es verdad que cuando repasé en mi mente, aquella pareja exudaban oscuridad, eran escalofriantes.
Entonces, les reconocí, porque la mujer había estado conmigo. En ese momento yo era el hombre de la joyería, que se había acostado con ella dejándola embarazada (pero a la vez, también era la mujer que se había acostado con el hombre, que era el joyero... así que lo veía desde dos puntos de vista y dos sexos diferentes)
En fin, les quise llevar atrás, pero al no caber, les dije que remolcaría su coche. Los niños les reconocían, les llamaban por el apellido, porque éramos conocidos.
Por el rabillo del ojo ví algo a lo que no quise dar relevancia... o no sé.. Primero, ayudé a empujar el coche y colocarlo detrás del mío, era como si fuera papel porque no pesaba apenas. De repente, al ir a engancharlo con cadenas al trasero del coche, ví una figura, como una niña con un vestido marrón y flores blancas, exactamente el mismo que llevaba la mujer con la que supuestamente me había acostado... estaba tapada con plásticos, pero se la intuía. Y no sé porqué lo dejé pasar.
Les dije que no había problema a los que estaban en mi coche, y mi mujer, que estaba muy escamada, me escuchó decirle que era la madre de una de mis hijas, y que tenía que ayudarla. En fin, subí la cuesta, que por cierto, era un camino de montaña, y subía empinadamente entre pinos y rocas, a un valle rodeado de árboles, que quedaba muy escondido de miradas furtivas ; pasaba demasiado desapercibido en realidad.
Busqué dónde aparcar, había un costado tocado por una oscuridad tenebrosa, y el otro estaba bañado por la luz. Ahí me quería quedar, pero tambien habían escenas que asustaban, como unos que jugaban a arrancar cabezas y dedos de lo que parecían seres humanos.... O mi cansancio y mi imaginación me jugaban malas pasadas, o había ido a parar rodeado de psicópatas neuróticos.
Al final aparqué donde pude, pero encaré el coche hacia una salida, por si las moscas. Se quejaban de que tuvieramos que quedarnos ahí, pero fuí tajante, además de que a una de mis hijas le dije lo mismo que a la madre ; ella era hija de la que mujer a la que había recojido, a la que conocíamos de vista (aunque yo la conocía mucho mejor)
Ahí me desperté, creo, o retrocedí para ver cómo me daba cuenta de que nada iba bien, de que ellos no eran los que creía y que tenía que retroceder o huir. Y por una parte, me imaginaba cómo les esquivaba, siendo que él se ponía enmedio de la carretera para que parásemos, cuando le esquivaba, su cuerpo se expandía como el de Hulk, y se le veía como una gran masa musculosa amarronada, con aspecto de poder hacer daño si quería.
Después, un poco más arriba de la carretera, veía una especie de dios, o un monstruo. Muy alto, musculoso, con una gran hacha de doble filo, que dejaba caer con fuerza para matarnos. Tenía que calcular cuándo pasar para poder huir mientras a él se le quedava clavado el filo en la carretera.
Otra opción que hubo es que al querer esquivarla, caímos por un precipicio, y el horror de caer y caer y no saber cuando nos íbamos a estampar y el dolor que íbamos a sentir y cómo moriríamos... uffffff, lo abandoné enseguida.
Por otra parte, soñé también con subir por la montaña en vez de por la carretera, pero claro, ahí costaba más que el coche se enganchase al suelo. Yo apretaba el acelerador al máximo para que no nos fueramos para atrás, en alguna ocasión casi, pero al final salimos bien de ahí. Aunque íbamos a parar al mismo sitio.. la explanda donde estaban acampados seres que en realidad no estaban sanos mentalmente....
Y me desperté!
sábado, 15 de diciembre de 2012
¿Qué harías el día del fin del mundo?
Dicen que es el fin del mundo. Paparruchas, o eso espero. Al fin y al cabo, han dicho lo mismo tantas veces!! Pero, por si acaso, me doy prisa en volver a casa. Abrazo a mi perra, me la llevo conmigo a la habitación, la meto en la cama y nos refugiamos bajo las mantas. Y a esperar. Ella dandome lametones a modo de besos, yo acariciandola y yo abrazandola como un peluche. No me imagino una forma más dulce de morir, en todo caso. Con quien siempre me ha querido sin rencores ni remordimientos.... Mi pequeña Lluna...
jueves, 6 de diciembre de 2012
Panadería. Encuentro. Hombrón.
Una panaderia abierta a las 3 de la mañana.. en una calleja oscura... de repente emerge un hombretón esperando a comprar una barra calentita... y tú que no sabes qué barra mirar xD
Visitantes del planeta Vanir....
Lena Valenti y Valen Bailon quitandose el disfraz de humanos para dejar a la vista su verdadero cuerpo, parecido al de una enorme mantis religiosa. Estilo episodio Dr.Who o Historias para no dormir.... O,O!!!! Vinieron del planeta Vanir para adueñarse de nosotros!!! mujujujua... (esto voy y lo escribo xD)
jueves, 2 de agosto de 2012
Sueños de un loco 01
Sueños de un loco
La tiré al suelo y me eché encima de ella.
No paraba de gritar, pero para suerte mía y desgracia suya, nadie, absolutamente nadie, pasaba por allí.
La abofeteé una sola vez, con el canto de la mano, y de sus labios voluptuosos surgió un hilillo de sangre que me apresuré a recoger con mi lengua. ¡Era tan suave y dulce!
Ella gimió, estremecida de terror, y yo disfrutaba como un cerdo.
Mi polla estaba tan dura que incluso me dolía , apretada como se sentía en el pantalón. Los calambrazos de la excitación me extenuaban, pero aplazaba la hora de lo inevitable por lo ke sentía cuando veía a esa pobre infeliz con el pánico tiñéndole las pupilas.
La cogí de las muñecas y le hice pasar los brazos por detrás de la espalda, que arqueaba inconscientemente.
Las seguí sujetando con una mano, mientras que con la otra me sacaba el cinturón de cuero del pantalón y lo enrollaba con fuerza alrededor de sus brazos y muñecas.
Ya sin las engorrosas ataduras de aquellas extremidades, me dediqué exclusivamente a explorar su cuerpo, como si nunca hubiera estado con una mujer.
Y de hecho, casi era así. Ella era la criatura más hermosa que nunca había visto.
ni siquiera había visto algo igual En aquellas revistas donde posaban mujeres desnudas, rodeadas de glamour, burbujas de jabón y xampán... y, por supuesto, no se podía comparar a las sucias rameras que había visto en las manoseadas y sucias revistas que escondía en su cuarto.
Ella era única. Cuando La vió por primera vez no salía de su asombro. No pudo dejar de observarla, y la siguió durante todo el día desde una distancia considerable, así que ELLA no se diÓ cuenta.
Parecía una chica dulce y tan buena como un ángel, pero pronto descubrió que no era VERDAD...
al principio quería creer que los demás tenían la culpa, pero no era así. Ella era también una zorra, de las peores. Jugaba con cualquier hombre que se le puSiera por delante. Desde los que sacaban las mejores notas en el instituto, a los que seducía para que, gracias a sus formas voluptuosas y su sexo de miel, la ayudasen con sus tareas. Desde luego, como hombre moderno que era, era capaz de comprenderla, quizás no era tan malo dar de lo que a ella le sobraba y que los demás deseaban, para recibir algo a cambio, que a ella le favoreciese en algo.
No era precisamente eso lo que le hacía arder la sangre.
Él era el único que intentaba ayudarla en todo momento sin pedirle nada a cambio, y eLla lo aceptaba sin reparo, hasta que llegó el día en que le despachó cruelmente.
Ella gritó, con una fuerza inusitada, gritó, gritó, gritó... clamando ayuda.
según ella, él la estaba amenazando, persiguiÉndola incluso en sus sueños, y todos aquellos a los que había manoseado, cayeron sobre él, propinándole patadas y puñetazos, hasta que perdió el conocimiento.
Y ella, recreándose con la estampa, mordiÉndose los labios y sonriendo maliciosamente... ¡zorra asquerosa!
creyó que había muerto, pero cuando abrió los ojos y notó el punzante dolor en su cuerpo, supo que no era así. Se arrastró a duras penas hasta su diminuta casa, en las afueras, y allí se ocupó él mismo de sus heridas. Aunque no podía hacer lo mismo con la que tenía dentro de su ser.
La odió con todas sus fuerzas y juró vengarse de esa víbora, cosa que por fín estaba haciendo.
Sí, venganza. Ese era el motivo de su reaparición. Evidentemente, se impuso un cambio en su aspecto. Hizo lo imposible para llevar a cabo su propósito, y vaya si lo consiguió... así pudo acercarse a ella, sin que le reconociera...
Y ahora...
Aprisioné sus enormes pechos en mis manos mientras frotaba mi pelvis contra la suya. Ella empezó a sollozar, sospechando que iba a ocurrir ya lo que TANTO le asustaba, y yo seguía gozando hasta límites insospechados.
A duras penas me aguanté las ganas, le arranqué la camisa en un ataque de furia, y le corté el sostén con una pequeña navaja que había robado al cabrón de su actual amante, DESPUÉS DE DEJARLE FUERA DE JUEGO.
A la vista de esos blancos y perfectos pechos, mi corazón se paró. Suspiré entrecortadamente y me sumí en ellos, lamiéndolos sin cesar y mordiéndole los pezones. Ella no cesaba de sollozar, pero en su voz tañía ya el deseo carnal.
Le arranqué los botones de los pantalones con la fina punta del cuchillo, y abrió desmesuradamente los ojos. Quizás creía que la iba a penetrar con el frío acero. ¿le habría gustado¿lo probaba?... improvisaría sobre la marcha.
Le quité los pantalones a duras penas, y de paso, me quité los míos, junto con la camisa.
Sus labios formaron un no inaudible, pero yo seguí adelante. Le rasgué las bragas y metí mis dedos dentro de su coño... caliente, muy caliente...
carcajeÉ con ganas.
¡eh, puta! a pesar de que te mueres de miedo, tu coño tiene hambre... pues¡le voy a dar lo que se merece!
¡nooooooooooooooooooo!
Gritó hasta desgañitarse, pero nadie vino a ayudarla.
Yo era feliz.
Me saqué la enorme polla (porque todo sea dicho de paso, mi polla es perfecta. Muy larga y gorda, osea, las delicias de cualquier guarrita)
Se la metí de golpe, con fuerza, y se quedó sin aliento por un instante, luego, apretó los dientes y cerró los ojos llenos de lágrimas.
Le puse las piernas sobre mis hombros y la embestí una y otra vez. Su coño estaba ardiendo, y su vientre ondeaba, convulsionandose cada vez más Y MÁS FUERTE, mientras sus gemidos cortaban el silencio de la noche.
Sabía que ella estaba a punto de correrse, y por ello saqué mi polla al aire libre, para que se refrescase tal vez.
Pasé mis piernas por encima suyo, hasta quedar a la altura de la cabeza, y, mientras Le apretaba el cuello con una mano, amenazándola, le ponía BUENA parte de mi polla en su boca.
Empezó a chupar muy despacio, con miedo, y le cogí la cabeza con las manos, moviendosela rítmicamente, incluso llegué a hundir mi polla HASTA SU BASE en su garganta, mientras el semen discurría hacia su estómago. Luego la saqué otra vez y la puse boca abajo. Tosía, escupiendo más y más semen, QUIZÁS ESTUVE A PUNTO DE AHOGARLA, pero a mí no me importaba demasiado.
Le abrí el ojete con la lengua y SE la metí de golpe. LA POLLA, NO LA LENGUA.
Me encantaba hacerlo, y oír su grito desesperado ME PROVOCÓ TAL PLACER QUE MI POLLA ESTALLÓ OTRA VEZ. Pero seguía con muchas, muchas ganas de jugar...
Le agarré de la cintura mientras me movía cada vez más deprisa, oyendo cómo gemía. ¡a la muy zorra le gustaba! Pero bueno¿no había absolutamente nada que la desagradase? Aunque, a fin de cuentas... ella era una viciosa de mierda.
Se la metí otra vez en el conejo, y esta vez dejé que se corriera, pero no sólo una ni dos veces, sinó 5... ¡le había gustado mi polla! Me corrí 2 veces más, y todas en su caldero, caliente y húmedo.
Luego se desplomó con una expresión de felicidad en la cara que me repugnaba. La levanté y la hice andar, descalza, sobre las piedras y la arena del descampado.
No cesaba de quejarse, porque se hería los pies, pero eso me excitaba aún más.
Cuando llegamos a mi casa, dejó exclamar un asomo de sorpresa.
-dios mío... ¿eres tú? Oh, dioos míiooo, noooo...- y volvió a gemir aterrorizada.
Sin mediar palabra, abrí la puerta y la tiré al suelo...
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